Desde tempranas horas de esta mañana la sede de la casa de campaña del Diputado opositor Eduardo Montealegre fue sitiada por cientos de simpatizantes y grupos organizados paramilitarmente afines al frente sandinista, los que lucieron gran capacidad de organización con vehículos, motos, radios de comunicación y los ya acostumbrados morteros y todo tipo de armas.
Tres vehículos quemados de Diputados y Concejales de la bancada democrática y un vehículo del canal 12 de televisión dañado se reportaba hasta horas del medio día, las turbas desataron el terror entre los vecinos de residencial Los Robles, de donde no podían salir de ninguna manera porque eran inmediatamente agredidos por las turbas orteguistas. Amenazas que se concretaron cuando el Diputado ante el Parlamento Centroamericano Eliseo Núñez intentó salir del recinto y fue agredido apunta pies por un reportero oficialista acompañado de gran cantidad de individuos, resultando de la trifulca seriamente golpeados el Diputado Núñez y el reportero del oficialista canal 4 Nelson Hurtado, quien había abandonado su micrófono para participar de la riña, terminando éste último afectado con una herida en la cara.
Ante esta forma de secuestro el CENIDH ya tenía garantizado a través de la Cruz Roja Nicaragüense dos ambulancias y la atención medica para sacar del lugar a los Diputados Luis Callejas y Eduardo Gómez quienes ya presentaban problemas de salud. Sin embargo en horas de la tarde se anuncio en los parlantes de los secuestradores que el Presidente Daniel Ortega ordenó el retiro de los mismos y fue de esta manera que las más de 50 personas lograron salir del lugar.
Para el CENIDH este secuestro no solo violento el derecho a la integridad física y de libertad de movilización de los que se encontraban en la casa de campaña de Vamos con Eduardo, sino también puso en riesgo la vida de los vecinos y la de muchos niños que se encontraban en un CDI a cuatro casa del lugar.
Para la Dra. Vilma Núñez de Escorcia, Presidenta del CENIDH, la situación a la que se ha llevado al país es verdaderamente catastrófica y el hecho que sea el Presidente quien diera la orden de retiro de las turbas es una confesión de ser el autor de este terrorismo de Estado a la que está sometida la población.
El CENIDH condena cada uno de los hechos de violencia acaecidos en estos días y espera que los diputados democráticos sean capaces de rescatar la ya destruida institucionalidad del país y no caigan nuevamente en la negociación de otro pacto.
Según la Dra. Núñez, “los esfuerzos por intimidar al pueblo de Nicaragua han tenido su efecto y lo que se observa en la población es la expectativa de que otro resuelva nuestros problemas, los que definitivamente ya no se resuelven con planteamiento ni recursos jurídicos”. Concluyó reconociendo que en Nicaragua se han cerrado las puertas para el uso de la ley y el derecho, dejando como una única alternativa a los nicaragüenses hacer uso del legitimo derecho humano a la rebelión, el cual está consagrado en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y que además fue reconocida en su momento por el mismo Papa Juan Pablo II” concluyó.
Managua 20 de Abril del 2010.
Derecho que no se defiende… es derecho que se pierde
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