La situación de los defensores de los derechos humanos en Centroamérica es “compleja” debido a la constante persecución que sufren sindicalistas y activistas sociales, aseguró hoy en Guatemala la dirigente humanitaria nicaragüense, Vilma Núñez.
Vicepresidenta de la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH), Núñez aseguró en conferencia de prensa que tanto en su país como en Guatemala, El Salvador y Honduras se continúan violando de forma sistemática las garantías de los activistas.
Agregó que en su país, las mujeres defensoras de los derechos humanos son las más perseguidas por el gobierno “totalitario” del presidente Daniel Ortega, seguido de los sindicalistas y los periodistas.
“La situación es bien difícil y compleja, no sólo en Nicaragua sino también en El Salvador y Guatemala”, sostuvo la vicepresidenta de la FIDH.
En la mayoría de países centroamericanos, los defensores son víctimas de persecución, amenazas, hostigamientos y hasta de asesinatos, enfatizó.
“Centroamérica es una región donde se violan los derechos humanos en gran medida. En el 70 por ciento de los siete países se violan los derechos de los y las defensoras”, recalcó la activista.
Núñez reiteró que la situación es “verdaderamente compleja en Nicaragua porque hay una persecución selectiva de mujeres” y “tenemos miedo de que se vaya a utilizar la delincuencia como un aparato represor de los activistas”.
La activista indicó que Guatemala es el país que más enfrenta en todos sus niveles las violaciones.
En ese sentido, Claudia Samayoa, directora de la Unidad de Defensores de Derechos Humanos de Guatemala (Udefregua), recordó que en 2008 se registraron 220 casos de violaciones a activistas humanitarios.
Añadió que sólo en lo que va del 2009 ya se han perpetrado 257 casos por lo que advirtió que este año “vamos a terminar con más violaciones a los derechos humanos de los defensores”.
Entre los que han sufrido amenazas, hostigamientos y persecución este año figuran 64 sindicalistas, y suman ya 18 casos más que todos los que se registraron a lo largo del 2008, detalló.
Samayoa manifestó que es “preocupante” la situación de impunidad que se vive en el país, pues anotó que de los más de mil 600 casos de violaciones que han sufrido los defensores en los últimos 10 años, sólo 10 han llegado a juicio.